miércoles, 29 de marzo de 2017

ANA FRANK

Fue una niña judía alemana, mundialmente conocida gracias a su Diario, donde dejó constancia de los casi dos años y medio que pasó ocultándose, con su familia y cuatro personas más, de los nazis en Ámsterdam durante la Segunda Guerra Mundial. Su familia fue capturada y llevada a distintos campos de concentración alemanes. El único superviviente de los ocho escondidos fue Otto Frank, su padre. Ana fue enviada al campo de concentración nazi de Auschwitz el 2 de septiembre de 1944 y, más tarde, al campo de concentración de Bergen-Belsen, donde murió de tifus el 12 de marzo de 1945, pocos días antes de que éste fuera liberado. Al cumplir trece años, el 12 de junio de 1942, Ana recibió un pequeño cuaderno que había señalado a su padre en una vitrina unos días antes. Si bien se trata de un libro de autógrafos, empastado en tela a cuadros rojo y negro, con una pequeña cerradura en el frente, Ana ya había decidido que lo utilizaría como diario. Empezó a escribir en él casi inmediatamente, describiéndose ella y su familia así como su vida diaria en casa y en el colegio.

En el escondite (LA CASA DE ATRÁS) había ocho personas: sus padres, Otto y Edith Frank; ella y su hermana Margot; Fritz Pfeffer, un dentista judío (al que Ana dio el nombre de Albert Dussel en su Diario), y la familia van Pels, formada por Hermann y Auguste van Pels y el hijo de ambos, Peter. Durante aquellos años, Ana escribió su Diario, en el que describía su miedo a vivir escondida durante años, sus nacientes sentimientos por Peter, los conflictos con sus padres, y su vocación de escritora. Pocos meses antes de ser descubiertos, empezó a reescribir su Diario con la idea de publicarlo tras la guerra. Después de más de dos años, un informador holandés guió a la GESTAPO a su escondite, allí fueron arrestados. El 2 de septiembre de 1944 toda la familia fue trasladada en tren, al campo de concentración en el noreste de Holanda a Auschwitz, viaje que les llevó tres días.

El 5 de julio de 1942, Margot Frank recibió un aviso ordenándole presentarse para deportación hacia un campo de trabajo. Ana fue entonces informada de un plan que Otto había preparado con sus empleados de mayor confianza, y que ya conocían Edith y Margot desde hacía pocos días. La familia se escondería en cuartos camuflados en las instalaciones de la empresa. El 9 de julio de 1942, la familia se mudó al escondite preparado y su antiguo apartamento fue dejado en desorden para hacer pensar que había sido abandonado de manera súbita, Otto Frank dejó una nota de la que se podía deducir que habían logrado escapar hacia Suiza. Como los judíos no podían utilizar los transportes públicos debieron caminar varios kilómetros desde su casa hasta el refugio, portando cada uno todas las vestimentas que pudieron, dado que no podían correr el riesgo de ser vistos con equipajes.

“LA CASA DE ATRÁS”, era un espacio de tres pisos en la parte posterior del edificio con acceso a un patio detrás de las oficinas. En el primer nivel había dos pequeñas habitaciones, con un baño adjunto sobre el que se encontraba una gran habitación, con otra más pequeña adjunta. De esa habitación pequeña se subía hacia el ático. La puerta fue cubierta con una estantería para que no se la pudiera ver. Ana se referiría más tarde a este espacio como el anexo secreto. A finales de julio, se les unió la familia van Pels y más tarde en noviembre llegó Fritz Pfeffer (Albert Dussel), dentista y amigo de la familia. Ana escribió sobre lo bueno que era tener otras personas con quién hablar, pero las tensiones rápidamente se presentaron en este grupo de personas que debían compartir confinados este escondite.

Ana pasaba la mayor parte de su tiempo leyendo y estudiando, al tiempo que continuaba escribiendo en su diario. Además de narrar los eventos transcurridos, Ana escribía sobre sus sentimientos, creencias y ambiciones, temas de los que no hablaba. Al sentirse más segura sobre su forma de escribir, al mismo tiempo que crecía y maduraba, escribía sobre temas más abstractos, como sus creencias en Dios, o sobre cómo definía ella la naturaleza humana. Escribió regularmente hasta su anotación final, el 1 de agosto de 1944.

La mañana del 4 de agosto de 1944 la GESTAPO asaltó la “LA CASA DE ATRÁS” siguiendo una pista de un informador que nunca fue identificado. Conducido por el Sargento del Cuerpo de Protección (SS), el grupo contaba con al menos tres miembros de la Policía de Seguridad. Llevaron a los miembros de la casa a un campo en Westerbork. Siendo aparentemente un campo de tránsito por el que hasta ese momento habían pasado más de 100.000 judíos, el 2 de septiembre el grupo fue deportado en el que sería su último traslado desde Westerbork hasta el campo de concentración de Auschwitz. Tras tres días de viaje llegaron a su destino, y los hombres y mujeres fueron separados según su sexo, para no volverse a ver más. De los 1.019 pasajeros, 549 – incluyendo niños menores de 15 años – fueron seleccionados y enviados directamente a las cámaras de gas, en las que fueron asesinados. Ana había cumplido 15 años tres meses antes y se libró, y aunque todos los de “LA CASA DE ATRÁS” sobrevivieron a la selección, Ana creyó que su padre había sido asesinado.

Junto con las otras mujeres no seleccionadas para la muerte inmediata, Ana fue obligada a permanecer desnuda para desinfectarla, le raparon la cabeza y le tatuaron un número de identificación en el brazo. Durante el día usaban a las mujeres para realizar trabajos forzados. Las enfermedades se propagaban velozmente y en poco tiempo Ana terminó con la piel cubierta de costras. El 28 de octubre comenzó la selección para reubicar a las mujeres en Bergen-Belsen. Más de 8.000 mujeres, Ana Frank, Margot Frank, fueron transportadas, pero Edith Frank se quedó atrás. Se levantaron tiendas para acoger la afluencia de prisioneros, entre ellos Ana y Margot, y a medida que la población aumentaba el índice de mortandad debido a enfermedades aumentó rápidamente.

En marzo de 1945, una epidemia de fiebre tifoidea se propagó por todo el campo; se estima que terminó con la vida de 17.000 prisioneros. Los testigos contaron más tarde que Margot, debilitada como estaba, se cayó de su litera y murió como consecuencia del golpe, y que pocos días después Ana también murió. Pocas semanas antes de que el campo fuese liberado por tropas británicas el 15 de abril de 1945. De los ocho inquilinos de “LA CASA DE ATRÁS”, sólo el padre de Ana sobrevivo y cuando regresó a Ámsterdam, fue informado del fallecimiento de su esposa y del traslado de sus hijas a Bergen-Belsen, quedando con la esperanza de que lograran sobrevivir. En julio de 1945, la Cruz Roja confirmó las muertes de Ana y Margot. Tratando de cumplir póstumamente el deseo de Ana expresado en el Diario de convertirse en escritora, su padre decidió intentar publicarlo. Al preguntársele muchos años después sobre su primera reacción, respondió sencillamente: "Nunca supe que mi pequeña Ana era tan profunda".

miércoles, 22 de marzo de 2017

LA VALKIRIA DURMIENTE

El relato, la película de Disney y la música de THAIKOVSKY que convirtió la narración de notas musicales para el ballet que se estrenó en San Petersburgo el 3 de enero de 1890, como muchos otros cuentos populares, lo que ahora conocemos de la Bella Durmiente es una evolución de distintas historias cuyo origen se pierde en los oscuros años medievales. La SAGA VOLSUNGA es un relato escrito en Islandia en el siglo XIII que rescata historias aún más antiguas que se remontan al año 800 a.C. aproximadamente. La saga recoge la historia de dos personajes míticos que podrían ser aun más lejanos en el tiempo. Se trata de SIGURD y BRUNILDA.

El relato nos presenta a una Valkiria, una deidad femenina que tiene su origen en la mitología nórdica, de nombre BRUNILDA, como todas las Valkirias, debía recoger a los héroes que habían muerto en el campo de batalla para trasladarlos al gran salón de la ciudad de ASGARD conocido como EL VALHALA, allí vive el dios principal de la mitología nórdica, ODÍN. Este le pide a BRUNILDA que elija a quién debe salvar en la batalla entre los reyes AGNAR y HJALMGUNNAR. BRUNILDA no escoge al segundo, quien era el favorito de ODÍN y este la condena a un sueño eterno después de despojarla de su naturaleza de diosa.

BRUNILDA duerme su largo sueño en el MONTE HINDARFJALL, en los Alpes, hasta donde llega un caballero llamado SIGURD enviado por su rey, GUNNAR. Este rey, conocedor de la historia y la maldición de BRUNILDA, espera conseguir su mano por mediación de SIGURD quien se disfraza con las ropas de su rey para despertar a BRUNILDA con un beso. El final de SIGURD y BRUNILDA es dramático y no conseguirán vivir su amor prohibido. En el siglo XVII, el italiano GIAMBATTISTA BASILE escribió un cuento titulado SOL, LUNA Y TALIA que narraba la historia de TALIA, hija de un rey maldita por una profecía que asegura que se pinchará con una astilla envenenada oculta entre el lino.

A pesar de los intentos del desdichado rey de evitar la presencia de lino en su reino, TALIA encuentra una rueca de hilar lino y se clava una astilla que la fulmina. El rey, desolado, deja el cadáver de su hija dentro del palacio que termina abandonando sumido en una profunda tristeza. Poco tiempo después un noble llega por casualidad a aquel extraño palacio abandonado y encuentra el cuerpo de TALIA que no está muerta, sino atrapada en un profundo sueño. Prendado de su belleza sucumbe a ella, la besa y tiene relaciones con ella. TALIA da a luz a dos gemelos, niño y niña, Sol y Luna, nueve meses después, los niños son cuidados por unas hadas que velan también el cuerpo de la princesa durmiente que despertará gracias al beso de su hijo en el dedo herido por la astilla.

En el mismo siglo XVII, CHARLES PERRAULT, y un siglo después los HERMANOS GRIMM escribieron sus propias versiones de una princesa que terminaba durmiendo por algún maleficio. Fueron estos dos cuentos los que inspirarían el clásico de Disney y el ballet clásico al que puso música THAIKOVSKY.

¿FUE TENTADO JESÚS POR EL DIABLO?-Segunda Parte

Después de salir de la esclavitud de Egipto y entrar a la libertad del desierto, por 40 años experimentó un hambre parecida. Ante la escasez de alimento, el pueblo sí cayó en la tentación. Se reveló contra Moisés, anheló poderes especiales para hacer aparecer alimento, y hasta llegó a añorar tener poder para volver a la esclavitud de Egipto, en donde comía bien. (Éx 16). Muchos años después, Moisés le echaría en cara esta debilidad, diciéndole que deberían haber pensado que no sólo de pan vive el hombre, sino también de todo lo que sale de la boca de Yahvé (Deut 8, 3). Pero cuando le sobrevino esa misma tentación a Jesús, se negó a usar sus poderes especiales en beneficio de sí mismo, y recordando aquellas palabras de Moisés se las presentó al diablo y lo derrotóEl segundo encuentro entre Jesús y el diablo tiene lugar, según Mateo, en el techo de una de las galerías del Templo, sobre un precipicio de más de cien metros que daba al torrente Cedrón. Allí es invitado a tirarse al vacío para probar que Dios lo cuida siempre y no permite que le suceda nada. De paso, realiza un milagro maravilloso. También Israel había pasado por una situación parecida. En la localidad de Masá, en el desierto, había faltado el agua. Sabían que Yahvé estaba con ellos y nunca los abandonaba. Pero para probarlo y ver si era cierto que Dios no permitiría que nada le sucediera, exigieron a Moisés que con un signo maravilloso hiciera aparecer agua. Cayeron en la tentación de usarlo a Dios. Y no obstante ello, Dios les hizo el milagro, no más (Éx 17, 1-7). Pero Moisés, recordando este episodio, años más tarde les reprochó: "Nunca más vuelvan a tentar a Dios" (Deut 6, 16).

Ahora esta misma tentación la tenía Jesús: probar a Dios tirándose del techo para ver si era cierto que siempre estaba con él. Pero el Señor, recordando otra vez el consejo de Moisés, se lo volvió a citar al diablo para vencerlo. La tercera vez que se enfrenta Jesús al tentador es en una montaña altísima, desde donde en una visión imaginaria contempla todos los reinos de aquel entonces. Esta vez Satanás va directamente al grano y le descubre el fin de sus tentaciones: abandonar el servicio exclusivo del Padre y convertirse en un adorador del diablo, para obtener mejores beneficios y riquezas en su vida. También Israel en el desierto tuvo esta tentación: abandonar a Yahvé y hacerse un ídolo, un becerro de oro para adorarlo. Y había sucumbido ante ella (Éx, 32). Con su infinita y habitual paciencia, Moisés dirigió un discurso al pueblo antes de entrar en la tierra prometida, pidiéndole que ahora no se dejaran tentar por los otros dioses que allí pudieran encontrar, pues "sólo a Dios hay que adorar, y a él solo darle culto" (Deut 6, 13). Según los evangelistas Jesús habría vivido esta misma tentación de adorar a otro fuera de Dios Padre. Y la superó nuevamente con las palabras de Moisés, que le sirvieron de arma vencedora. Israel había sido derrotado en todas las pruebas del desierto. Fueron tantas las transgresiones y los desprecios a Yahvé, que Dios no pudo engrandecer al pueblo, como era su proyecto. Es cierto que éste logró asentarse en la tierra prometida, pero desde allí no consiguió aportar para toda la humanidad los aires de paz, de amor, de prosperidad que Dios tenía pensados. No supo enseñar cómo debe vivir un pueblo con Dios en el medio.

Por eso los profetas, mirando hacia el futuro, confiaron en que Dios mandaría un Mesías con la fuerza suficiente para vencer todas las tentaciones y convertir en realidad las antiguas esperanzas del pueblo. Con la llegada del Señor, los evangelistas sugieren que se inaugura un "nuevo pueblo de Israel", formado por Jesucristo y sus seguidores, los cristianos. Estos tienen ahora la difícil tarea de reanudar la conquista, todos los días, de esa tierra prometida, que ahora es el mundo entero, e instaurar en él una nueva era de armonía, de paz y de salvación que no había podido lograr el Israel de los patriarcas. Y esta vez sí será posible pues el iniciador de la empresa, Jesús, salió triunfante de las pruebas, y todo aquél que viva unido a él puede, de ahora en más, vencer también las tentaciones. Por ello los autores reunieron las tentaciones sólo al inicio de su vida pública. Para señalar que si uno se esfuerza por vencerlas, tiene luego despejado el camino hacia el éxito, y asegurado el triunfo final, como Jesús. Ningún exegeta sostiene que Jesús fue realmente llevado al desierto, que allí sintió hambre y fue tentado, que luego pasó al Templo de Jerusalén, y terminó en la cima de un monte. Toda esta coreografía es una creación de los evangelistas a fin de dejarnos una enseñanza. Pero aún queda la pregunta: ¿estos relatos de las tentaciones fueron totalmente inventados por los hagiógrafos, o se basaron en episodios reales de la vida de Jesús? Todo lleva a pensar en lo segundo.

Para la primera tentación la palabra "pan" nos da una pista de cuándo pudo haberle sucedido. Probablemente fue el día en que, frente al hambre de la multitud, multiplicó los panes (Mc 6, 30-44). San Juan relata que al ver el signo que había hecho, la gente quiso apoderarse de él para hacerlo rey a fin de tener siempre a uno que le satisficiera sus necesidades materiales. Jesús, frente a la miseria y el dolor de la gente, se habría inclinado a aceptar. Pero al darse cuenta de que era una tentación se retiró solo a la montaña (Jn 6, 14-15). ¿Quién fue el diablo de esta primera tentación? Fue el mismo pueblo, que lo tentaba para que de la nada siguiera sacando más pan, y redujera sólo a eso su misión ¿Cuándo pudo haberle ocurrido la segunda tentación? El tentador le pide que haga un milagro "desde arriba, tirándose al vacío" para convencer a la gente de sus poderes extraordinarios. El diablo de esta tentación es mucho más experto e inteligente que el de la primera, y además conoce bien la Biblia, pues le cita el salmo 91. También aquí tenemos una pista. Sabemos que un día "se le acercaron los fariseos y saduceos, y para tentarlo le pidieron que les hiciera una señal en el cielo", así creerían definitivamente en él (Mt 16, 1). Jesús ya llevaba años predicando, pero la dureza de corazón de esta gente les había impedido convertirse, y lo único que había cosechado eran burlas. Ahora tenía la posibilidad de apabullarlos con algún prodigioso milagro y taparles definitivamente la boca. Pero reaccionó ante la nueva tentación, y "dejándolos, se fue" (Mt 16, 4).

¿Quién fue el tentador en esta prueba? El dominio que tiene de la Biblia nos da un indicio: alguien que conoce muy bien la religión. Si claro, fueron las autoridades religiosas, que intrigadas por la actividad que Jesús desplegaba en medio del pueblo lo desafían a que ejecute un gran milagro para ver hasta dónde tenía poder. La tercera tentación, la del facilismo, en la que el diablo le propone conquistar todos los reinos del mundo sin sufrimientos ni sacrificios, simplemente adorándolo, la sufrió cuando Simón Pedro, al oír a Jesús que anunciaba su futura pasión y sufrimientos, le aconsejó que no se dejara matar en la cruz sino que conquistara el mundo de un modo más fácil. Jesús, luego de pensarlo, le contestó: "apártate de mi vista, Satanás" (Mt 16, 21-23). El diablo en realidad fue, esta vez, el mismo apóstol Pedro. Jesús fue tentado durante toda su vida. Pero la experiencia de sus pruebas fue resumida por los evangelistas en 3 tentaciones. Con esto pretendieron decir que también nosotros seremos tentados toda la vida. Que estemos preparados para ello. Sólo la persona no comprometida puede jactarse de no ser tentada nunca. En cambio las tentaciones se intensifican a medida que uno va aproximándose a su ideal. Pero sobre todo quisieron enseñarnos que si Jesús, como hombre, pudo superar sus tentaciones, también todo hombre puede hacerlo. Nunca una tentación está por encima de las fuerzas humanas. Nadie debe poner el pretexto, cuando caiga, de que la tentación fue más fuerte que él, ya que desde Cristo en adelante, quienes se dejan guiar por el Espíritu salen siempre victoriosos. Especialmente si conocen la Palabra de Dios, gracias a la cual, Jesús pudo vencer los embates del diablo.

Extractado de la Revista Vida Pastoral
Editorial San Pablo - Argentina
Biblista y Teólogo
Ariel Álvarez Valdés

CHUCK BERRY

CHARLES EDWARD ANDERSON BERRY nació el 18 de octubre de 1926 en St. Louis, Missouri. Su madre, Martha, era profesora y su padre, Henry, contratista y diácono baptista. Era el tercero de seis hermanos. Estudió en la SUMMER HIGH SCHOOL, la primera escuela de secundaria para afroamericanos del oeste de Mississippi, en la que también estudió TINA TURNER. Fue precisamente en esta escuela donde realizó su primera presentación musical, una versión de la canción "CONFESSIN' THE BLUES" de JAY MCSHANN. Berry había aprendido a tocar guitarra gracias a un libro titulado NICK MANOLOFF'S GUITAR BOOK OF CHORDS y la ayuda de sus vecinos. Su primer instrumento fue una guitarra tenor de cuatro cuerdas que le habían prestado. Durante este tiempo fue influenciado por géneros como el BOOGIE-WOOGIE, EL BLUES Y EL SWING.

En 1944, durante un viaje que realizó a Kansas City junto a dos amigos, el músico fue arrestado y condenado por el delito de robo a mano armada. Los jóvenes habían robado tres tiendas y un automóvil con la ayuda de una pistola que habían encontrado. BERRY y sus amigos fueron sentenciados a 10 años de prisión siendo liberado en 1947, a principios de 1953 se unió a la banda de RHYTHM AND BLUES SIR JOHN TRIO, en reemplazo del saxofonista ALVIN BENNETT. El grupo, liderado por el pianista JOHNNIE JOHNSON, tocaba en un popular club de Saint Louis llamado COSMOPOLITAN. Con el tiempo BERRY fue adquiriendo mayor protagonismo dentro de la banda, la cual fue rebautizada CHUCK BERRY COMBO. Durante las presentaciones tocaban algunas canciones country, así como versiones de canciones de NAT KING COLE o MUDDY WATERS.

En 1955, aprovechando su estancia en Chicago, BERRY fue a un club a ver una presentación de MUDDY WATERS. Siguiendo el consejo de éste, el guitarrista contactó con la compañía discográfica Chess Records para grabar su primer disco. El dueño de la compañía, Leonard Chess, aceptó escuchar las grabaciones, por lo que el músico regresó a Saint Louis para preparar una cinta de muestra. Entre las canciones que grabó se encontraba "IDA MAY" (una versión de la canción de country "IDA RED"), y una canción de blues titulada "WEE WEE HOURS". Aunque a Chess le gustó "WEE WEE HOURS", que coincidía con el género musical con el que trabajaba su discográfica, se interesó más por la primera canción, por lo que decidió contratarlo. En julio de 1955 lanzaron el sencillo "MAYBELLENE", que tomaba como base el ritmo de "IDA MAY". El sencillo vendió más de un millón de copias, alcanzando el primer puesto en el ranking de R&B y el quinto en el de música pop.

El éxito alcanzado le permitió aparecer en la película Rock, Rock, Rock (1955), donde canta la canción "YOU CAN'T CATCH ME". Sus siguientes sencillos fueron "THIRTY DAYS", "NO MONEY DOWN" y "TOO MUCH MONKEY BUSINESS", los cuales tuvieron buenas ventas pero no superaron el éxito de "MAYBELLENE". A finales de junio de 1956 lanzó la canción "ROLL OVER BEETHOVEN", que logró el segundo lugar en el ranking de ventas R&B y el puesto 29 en el Billboard Top 100. Su siguiente sencillo, "SCHOOL DAYS", alcanzó la primera ubicación del ranking R&B, el tercer puesto del Billboard Top 100, y fue la primera canción de Berry en aparecer en los rankings de ventas británicos, llegando al puesto número 24.

En 1958 publicó dos de sus sencillos más exitosos. "SWEET LITTLE SIXTEEN" alcanzó la primera posición en el ranking de R&B, la segunda en el Billboard Top 100 y el puesto 16 en el Reino Unido. En abril lanzó "JOHNNY B. GOODE", canción inspirada en su mentor y compañero de banda Johnnie Johnson. El sencillo llegó al segundo puesto del ranking de R&B y al octavo del Top 100. Durante estos años, Berry era un músico consolidado, realizando varias giras alrededor de Estados Unidos y apareciendo en programas de televisión. Aprovechando su éxito económico, el guitarrista invirtió parte del dinero en bienes raíces cerca de Saint Louis, así como en clubes nocturnos. En 1958 fundó un club llamado CLUB BANDSTAND, que admitía la entrada sin segregar a los clientes por su raza. En diciembre de 1959 enfrentó una de las acusaciones más graves de su carrera. BERRY conoció a una joven apache ofreciéndole un trabajo de camarera en su club. Algunas semanas después, la joven fue arrestada por ejercer la prostitución en un hotel de la ciudad.

Este hecho llevó a que Berry fuese arrestado por infringir la LEY MANN, por "transportar a una menor de edad a través de la frontera del estado para fines inmorales" El guitarrista fue condenado a cinco años de prisión y al pago de una multa de 5000 dólares. Tras haber pasado cerca de dos años de prisión, BERRY fue liberado en octubre de 1963. Mientras el guitarrista estuvo privado de libertad, y durante los años siguientes, Estados Unidos comenzó a experimentar la llamada "invasión británica", con bandas como THE BEATLES, THE ROLLING STONES, THE YARDBIRDS Y THE ANIMALS. La música de estos grupos estaba influenciada por el estilo de BERRY, llegando incluso a realizar nuevas versiones de sus canciones.

En 1964 lanzó sencillos como "NADINE", "NO PARTICULAR PLACE TO GO", "YOU NEVER CAN TELL" y "PROMISED LAND". En octubre además participó en un concierto llamado THE TEEN AGE MUSIC INTERNATIONAL SHOW, junto a músicos como THE BEACH BOYS, JAMES BROWN, THE ROLLING STONES, THE SUPREMES, MARVIN GAYE Y SMOKEY ROBINSON. El concierto, realizado en Santa Mónica (California), fue grabado y estrenado como un documental. En 1965 lanzó el sencillo "DEAR DAD", que se convirtió en la última canción de Berry en entrar a los rankings de ventas durante aproximadamente siete años. Durante la década de 1970 Berry realizó giras a lo largo del país, acompañado solo por su guitarra. Sus representantes debían preocuparse de contratar, en cada ciudad donde se presentara, a una banda local para que lo acompañe, ya que era más barato que viajar junto a los músicos durante toda la gira. Al final de los años 1980, BERRY abrió un restaurante en Wentzville, Missouri, al que llamó THE SOUTHERN AIR, pero al poco tiempo volvió a ser tema de atención en diciembre de 1989 por supuesto voyeurismo en los cuartos de baño femeninos de su restaurante. Un grupo de mujeres demandó a BERRY, pero todo llegó a su fin tras un acuerdo extrajudicial en el que se estimó que el músico pagó aproximadamente 1,2 millones de dólares a las denunciantes.

En octubre de 2016, durante la celebración de su 90º cumpleaños, CHUCK BERRY anunció el lanzamiento de su nuevo disco, previsto para 2017. Sería su primer álbum con temas nuevos en 38 años y sus hijos formarían parte de la banda durante la grabación. Berry fue encontrado muerto por la policía el sábado 18 de marzo de 2017 en su casa ubicada en el Condado de Saint Charles, en Misuri. Tenía 90 años de edad.

Su canción "JOHNNY B. GOODE" fue incluida en el disco de oro de las Voyager, unas sondas espaciales que fueron lanzadas en 1977. La idea de los discos fue adoptada por Carl Sagan, que lo vio como una cápsula del tiempo que alberga sonidos e imágenes representativos de la diversidad en la Tierra. Entre su contenido se encuentran saludos en diferentes idiomas, imágenes, sonidos y canciones provenientes de diversas partes del mundo. El año 2008 "JOHNNY B. GOODE" fue ubicada en el primer puesto de las 100 mejores canciones de guitarra de todos los tiempos.

LA IGLESIA ARGENTINA DURANTE LA ÚLTIMA DICTADURA MILITAR - Primera Parte

En el estado actual de las investigaciones es posible afirmar que los sectores mayoritarios de la jerarquía católica brindaron su apoyo al régimen militar entre 1976 y 1983, adoptando una posición sumamente moderada ante la violación sistemática de los derechos humanos por parte de las Fuerzas Armadas. Sin embargo, la imagen de una Iglesia que fue “cómplice” de la dictadura militar, bastante difundida en la sociedad, ha conspirado en ocasiones contra un análisis más profundo, favoreciendo simplificaciones y esquematismos, lejos de constituir un bloque homogéneo y monolítico, estuvo atravesada por fuertes debates internos vinculados a diferentes concepciones teológicas y pastorales, como así también a diversos posicionamientos frente al gobierno militar.

Esa crisis interna, que desgarraba a la Iglesia argentina desde los tiempos del Concilio Vaticano II, se había profundizado desde fines de la década de 1960 y se puso de manifiesto de manera dramática durante los primeros años del Proceso. La existencia en el seno de la institución de capellanes castrenses que reconfortaban espiritualmente a los torturadores en los campos de concentración de la dictadura, por un lado, y por el otro, de centenares de sacerdotes, religiosos y laicos que pasaron a engrosar el censo de las víctimas de la represión ilegal habla a las claras de la complejidad del problema y de la profundidad de esa crisis interna. Las conclusiones del Concilio Vaticano II y de la Conferencia Latinoamericana de Medellín desencadenaron una verdadera tormenta en el catolicismo argentino, cuya jerarquía era una de las más conservadoras de América Latina.

Ambos encuentros suponían el abandono de las concepciones tomistas sobre las que se había erigido la Iglesia nacional. A lo largo de los tres años que duró el Concilio se gestó una verdadera revolución dentro de la institución, cuyos rasgos centrales fueron, por un lado, la aceptación, por parte de los católicos, de la autonomía de la esfera temporal y, por otro lado, la redefinición de la realidad social y económica como un campo en el que la Iglesia debía intervenir para solucionar los problemas del mundo. Las innovaciones promovidas por el Concilio Vaticano II se pusieron de manifiesto en el campo doctrinario, donde se produjo una renovación de los estudios bíblicos al tiempo que comenzaba a advertirse un giro desde una lectura “espiritualista” del mensaje evangélico hacia otra más bien “socio histórica”, que tendía a vincular la interpretación de los textos con los procesos políticos y sociales en curso.

El nuevo rumbo adoptado por la Iglesia universal tomó por sorpresa a la jerarquía eclesiástica argentina, ya sometida a la presión de sectores más radicales, tanto clérigos como laicos, que querían poner en práctica rápidamente las reformas que acabamos de señalar. En efecto, para estos sectores de la Iglesia, el Concilio representaba la consagración de lo que habían impulsado desde comienzos de la década de 1960: una renovación en el ámbito de los estudios teológicos, una mayor participación de los sacerdotes y los laicos en la vida interna de la Iglesia, una pastoral y liturgia más cercanas a la realidad social. Los debates que había originado el Concilio fueron amplificados tres años más tarde por la Conferencia de Medellín, donde los obispos de América Latina sintetizaron sus posiciones en torno de la forma en que se debían adaptar las disposiciones del Concilio a las problemáticas de la región.

El documento del episcopado latinoamericano promovía la “participación” de los cristianos “en la vida política de la nación”, al tiempo que subrayaba la importancia de la acción de la Iglesia en la “formación de la conciencia social y la percepción realista de los problemas de la comunidad y de las estructuras sociales”. Se planteaba, además, la necesidad de “defender, según el mandato evangélico, los derechos de los pobres y oprimidos” y de “denunciar enérgicamente los abusos y las injustas consecuencias de las desigualdades excesivas entre ricos y pobres, entre poderosos y débiles, favoreciendo la integración”. También encontraba su lugar en el texto la denuncia de la violencia institucionalizada, al señalarse que “las estructuras actuales violan derechos fundamentales”; lo anterior dejaba abiertas las puertas para lo que sería la justificación del uso de la violencia por parte de los oprimidos.

La radicalización de los sectores “progresistas” del clero y del laicado argentino –que se ponía de manifiesto también en la utilización de métodos de análisis y herramientas conceptuales provenientes del marxismo–, tuvo como contrapartida la de los sectores tradicionalistas que, desafiando incluso la autoridad del magisterio católico, veían en el Concilio Vaticano II y en la Conferencia de Medellín, verdaderas “agresiones” a la Iglesia. En diversos grupos de la derecha católica, algunos de los cuales mantenían estrechos vínculos con sectores de las Fuerzas Armadas, se intensificó la campaña contra los sacerdotes tercermundistas, a quienes se acusaba de “infiltración izquierdista” en la Iglesia. La radicalización de estos grupos católicos de izquierda tuvo lugar en un contexto de intensa protesta social luego del Cordobazo. A partir de mayo de 1969, alzamientos populares y manifestaciones a lo largo de todo el país pusieron en jaque al gobierno de las Fuerzas Armadas, encabezado por el general Onganía.

En este proceso intervinieron varios factores. El primero fue la politización de los sectores medios. En las universidades, el movimiento estudiantil adquirió un desarrollo notable y de ese ámbito surgieron gran parte de los cuadros que integrarían las organizaciones revolucionarias. El clima contestatario alcanzó también a los docentes y a los grupos profesionales (abogados, psicólogos, arquitectos) que profundizaron los cuestionamientos a los métodos tradicionales de la enseñanza y a los cánones que regían el funcionamiento de las distintas disciplinas, proponiendo prácticas innovadoras. El segundo fue la rápida difusión en el movimiento obrero de tendencias combativas en la línea de la lucha de clases, al tiempo que una oleada de huelgas, tomas de fábricas y protestas callejeras generaban una profunda inquietud entre los sectores propietarios. En todo caso, el surgimiento a comienzos de la década de 1970, de las organizaciones revolucionarias armadas más importantes –el Ejército Revolucionario del Pueblo y Montoneros– ponía de relieve el grado de radicalización que habían alcanzado estos sectores de la sociedad argentina.

Englobados en lo que se ha dado en llamar la “nueva izquierda”, impugnaban la estructura económica y social vigente por sus reivindicaciones. Ante esta situación, uno de los objetivos centrales de quienes planearon el golpe de estado del 24 de marzo de 1976 fue disciplinar a la sociedad argentina por la instauración sistemática del terror. La identificación de determinadas posturas ante la línea adoptada por el Concilio y luego por Medellín en el seno de la asamblea de obispos no deja de plantear dificultades metodológicas, ya que la misma se compone de individuos susceptibles de modificar sus posiciones a lo largo del tiempo, o de diferenciarse entre sí en torno de ciertos temas y no en torno de otros. Haciendo esta aclaración es posible distinguir tres líneas dentro del episcopado católico que se fueron perfilando a lo largo de los años que separan el Concilio Vaticano II del golpe de estado de 1976: tradicionalistas, conservadores y renovadores (y entre estos últimos –con la misma advertencia con relación a los matices en las posiciones– entre renovadores moderados y progresistas).

Hasta aquí hemos compartido la investigación realizada por MARTÍN OBREGÓN, Docente en Historia e investigador en la Universidad Nacional de La Plata, Argentina. Ha preparado una maestría en Ciencias Sociales en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO). Sus investigaciones se centran en el papel de la Iglesia católica durante el Proceso argentino (1976-1983) y más generalmente las relaciones entre catolicismo, nacionalismo y derechos humanos en la Argentina.

Fuente:


ABRAHEL LA REINA DE LA SÚCUBOS

ABRAHEL es un demonio femenino, cuyas características están asociadas con aquellos espíritus nocturnos denominados súcubos. Siempre toma la forma de una mujer alta y de delicadas y sensuales formas, pero no puede ocultar completamente su naturaleza demoníaca. Para ello adopta la forma de una mujer bellísima que cautiva a los hombres de inmediato, acto seguido dispone de ellos a su antojo, llevándolos a cometer verdaderas locuras para saciar sus caprichos. Se la asocia en algunos grimorios antiguos como la REINA DE LOS SÚCUBOS, sus víctimas son aquellas personas pobres de espíritu (principalmente a los campesinos y gente de poca instrucción). Su nombre comenzó a adquirir cierta popularidad cuando el demonólogo NICOLÁS REMY la describió en su grimorio llamado DEMONOLATRIA (1581), allí se la describe con una mezcla de prudente respeto y de temor, aportando un dato que oscila entre la crítica y el elogio, según cómo se lo interprete; al momento de su aparición, y con sólo contemplarla, "todos los miembros del observador se vuelven rígidos"Entre sus víctimas la más difundida en algunos escritos, cuentan que ABRAHEL sedujo a un pastor de nombre PIERROT en 1581 en una aldea a orillas del Mosela. ABRAHEL se entregó al pastor a cambio de la vida del hijo de éste, al que mató con una manzana envenenada. Al darse cuenta el pobre hombre de lo que había hecho por sexo desenfrenado con esa mujer, se desesperó. ABRAHEL se le apareció de nuevo prometiendo la resurrección del hijo muerto si era adorada como Dios. Así lo hizo PIERROT y dio adoración al demonio femenino con lo que su hijo volvió, pero con una semblanza lúgubre. Al año el demonio que poseía el cuerpo del niño lo abandonó y este cayó fulminado despidiendo un gran hedor, ante el temor de ser quemado como un brujo, PIERROT sepulto el cadáver de su hijo en forma oculta.

viernes, 17 de marzo de 2017

ATENTADO CONTRA LA EMBAJADA DE ISRAEL, RELATO, CONFESIONES Y DUDAS DE UN CRONISTA

El 17 de marzo de 1992 quien firma este artículo trabajaba como cronista del programa “DESPERTAR AL PAÍS”, que se emitía todas las mañanas por el entonces llamado ATC. A las 14,47 hs, momento exacto de la explosión, me encontraba en el estacionamiento subterráneo ubicado sobre Avenida Corrientes esquina San Martín. A pocas cuadras del lugar. Debo reconocer que mi primera impresión fue que se había iniciado un temblor o terremoto. Hay que tener en cuenta que en Argentina fue la primera vez que sufrimos un atentado terrorista con explosivos de tan alto poder. En ese momento solamente tenía mi grabador de mano, ya que también trabajaba en Radio del Plata por la mañana. No recuerdo exactamente por qué ese día no estaba en el canal. Corrí todas las cuadras que separan el garaje mencionado con lo que quedaba de la Embajada de Israel.

Decenas de personas, de cronistas, de argentinos solo atinábamos a mirar con una infantil cara de asombro y de terror y a caminar en círculos levantado trozos de vidrio, de cemento, de ladrillos. Jamás habíamos visto semejante calamidad. Todos recuerdan la conmovedora aparición espontánea de los ciudadanos que –luego de enterarse a través de los medios de comunicación del espantoso atentado- se acercaron a la calle Arroyo para colaborar en lo que fuera necesario. Se les colocó una pechera amarilla pocas horas después. Fue la primera vez que percibí esa extraña mezcla entre aroma y sensación indescriptible de la muerte por asesinato. Allí comprobé que esa muerte despierta un sexto sentido profundo en todos los que sobrevivimos ¿Miedo? ¿Espanto? ¿Aturdimiento? Si...todo eso y algo que es inexorablemente inexplicable.

Todo lo que había aprendido mal o bien del oficio hasta esa mañana quedaba entre paréntesis. Nada servía. Todo se volvía a inventar. Aunque resulte doloroso y sin medir las consecuencias, siento el deseo y la obligación de contar ciertas cosas que hasta hoy callé, un poco por no lastimar a familiares de las víctimas y otro poco por ese temor que se siente al revivir recuerdos e imágenes tan escalofriantes. Todo lo que usted pueda imaginar cómo morboso y escalofriante es poco: trozos de cuero cabelludo, un ojo, un antebrazo. Me cuesta aún contarlo. Pero lo más doloroso no fue ver eso mientras realizaba mis varias salidas al aire informando sobre la mañana más conmovedora por lo espantosa de la historia argentina, siendo consciente de que en todo el país estaban pendientes de lo que decía con extrema avidez de noticias, sino lo que voy a relatar a continuación y que es, justamente, el único silencio del cual me culpo luego de tantos años de ejercer mi oficio.

Recién terminábamos de informar que el embajador israelí había ordenado que se suspendieran las tareas de remoción de escombros. El argumento que se nos brindó fue que “puede provocar más desmoronamientos y si hay sobrevivientes, aplastarlos”. Un voluntario se acercó a mí en uno de los cortes en su mano tenía un palo un trozo de madera. Me llevó hasta el supuesto cráter que la supuesta camioneta-bomba Ford F-100 había dejado. “¿Eso te parece un cráter?”- me preguntó de manera airada. Aunque sea materia opinable y la Justicia haya determinado que tenía 1 metro y medio de profundidad, debo decir que el sentido común me sigue indicando que lo que vi no era un cráter. Semejante explosión no pudo haber dejado una marca en el asfalto de tan escasa profundidad. Lo que vi no era un metro y medio ni mucho menos.

Pensé en esa costumbre tan argentina de convertirnos en especialistas de lo que fuere con tal de “tener la posta” y esa tendencia a ser peritos en materias supinamente desconocidas por nosotros, y decidí no ahondar sobre la cuestión. Además, estábamos realmente desbordados por versiones, evidencias y hechos que debían ser informados y nunca opinados. Todo era realmente caótico y no había tiempo ni espacio para detenerse en "detalles". Solo habían pasado unas pocas horas desde la explosión. Una pregunta que aún me hago, quizás por ignorante y desinformado: ¿alguna vez se publicaron fotografías de los restos de esa supuesta camioneta que la Justicia dijo haber hallado? Lo pregunto solamente de puro desinformado. Sigo. Este voluntario –de quién no sé su nombre y a quien jamás volví a ver- no era el “cráter” lo único que quería mostrarme.

Me tomó del brazo pidiéndome “acompáñame por favor”. Me llevó hasta donde –según se decía- se encontraban los primeros subsuelos de la embajada. Se encontraba en sentido opuesto a la pequeña sala que había sido improvisada como “centro de operaciones” de los amateurs rescatistas voluntarios en una edificación lindera con la embajada. Me llevaba del brazo hacia la zona de la embajada más cercana a la calle Suipacha. Una versión circulaba insistentemente: debajo del sitio exacto donde nos dirigíamos habría algo que el gobierno israelí no estaría dispuesto a mostrar al público y que deseaba esconder celosamente. Y recordemos que el terreno de una embajada es considerado diplomáticamente como territorio del país al cual representa. ESE LUGAR puntual era territorio israelí. Una guardia numerosa de la Policía federal nos impedía a los periodistas o voluntarios llegar hasta la zona.

Recordemos que las labores de rescate estaban suspendidas por órdenes del embajador ITZHAK SHEFFI ¡A pocas horas de ocurrido el atentado! Los agentes de MOSSAD (SERVICIO DE INTELIGENCIA DE ISRAEL) ya estaban en el país. Todo era terriblemente desconcertante y confuso y, reitero, era la primera experiencia argentina en atentados de semejante magnitud. El muchacho que me guió, que no llegaba a los 30 años, golpeó 3 veces en el suelo (suelo argentino...a centímetros del suelo considerado como israelí) con ese trozo de madera. Y escuchamos, solo él y yo, como desde las profundidades nos devolvían el mismo código de comunicación: “TOC… TOC... TOC...”. Era la prueba de que aún quedaban sobrevivientes. Inmediatamente corrí al móvil de exteriores y pedí que me dejaran salir al aire de manera urgente.

Mi intención era hacer público mi descubrimiento o, mejor dicho, el descubrimiento de ese voluntario anónimo. Es más. Todos los voluntarios insistían ante los cronistas que había sobrevivientes y era un verdadero crimen suspender las tareas de rescate. La distancia de los años me impide recordar detalles, como el tiempo que demoró una voz desde el canal a través del móvil de exteriores en decirme: “Dante...ni se te ocurra decir todavía lo que viste o escuchaste...”. “¡Pero van a dejar morir a personas...no sean hijos de puta!”- grité. La respuesta fue un “quédate tranquilo”, y después...el silencio. Así ocurrió, palabras más, palabras menos. Ninguna prueba. Ofrecí acercarme al lugar con cámara y micrófono y que se escuche en vivo y directo lo que yo había escuchado. Fue en vano.

Horas después, miles de almas se habían concentrado en la avenida 9 de julio aplaudiendo a rabiar al embajador ITZHAK AVIRAN, quien reemplazó a ITZHAK SHEFFI a pocos días del atentado por orden del gobierno israelí. ¿Por qué el gobierno israelí decidió cambiar su embajador en Argentina a pocas horas del atentado? ¿Por qué ese voluntario me eligió únicamente a mí para presentarme esa prueba? ¿Solo porque desde el único televisor que tenían en su “búnker” los voluntarios estaban sintonizando ATC? ¿Será cierta la "pista israelí" de la que tanto se habla? ¿Matar a su propia gente? Esos sonidos que escuché ¿habrá sido pura sugestión causada por el horror? Respuestas que jamás conoceré.

Concluido este artículo no crea que me siento más desahogado. Hay tres sonidos que vienen a mi cada 17 de marzo. Y otros días también. Casi todos los días: TOC – TOC – TOC.

Lo relatado en este segmento es un resumen de lo escrito por el periodista Dante López Foresi

miércoles, 15 de marzo de 2017

¿FUE TENTADO JESÚS POR EL DIABLO? Primera Parte

A mucha gente le cuesta aceptar que Jesús haya sido tentado por el diablo. Y en el fondo es porque consideran a la tentación como algo deshonroso para la persona, como una debilidad, una deficiencia. Sin embargo no es así. La tentación no es ni buena ni mala. Es simplemente inevitable. La Biblia sostiene que Jesús era verdadero hombre, semejante en todo a los demás hombres (Heb 2, 17). Que "padeció y tuvo tentaciones" (Heb 2, 18). Y que él "puede entender nuestra debilidad pues tuvo las mismas tentaciones que nosotros, sólo que jamás pecó" (Heb 4, 15). Pero las tentaciones que le sucedieron a Jesús según el Evangelio resultan rarísimas. ¿Cómo puede decirse que son las mismas que las de nosotros? En primer lugar, extrañamente el diablo aparece de un modo frontal, sin camuflajes ni caretas, lo cual contradice la forma habitual en que suele representárselo. Y así, a rostro descubierto lo invita a pecar. En segundo lugar, se le aparece una sola vez en toda su vida, al final de un ayuno de 40 días en el desierto; lo desafía, y al ser derrotado se va y no vuelve nunca más durante su ministerio. ¡Qué diferente de nosotros que sufrimos el aguijón de las tentaciones todos los días! Por si fueran poco insólitas estas tentaciones, aparece Jesús cambiando extravagantemente de escenario. La primera tentación, por ejemplo, ocurre en el desierto. Pero para la segunda, el diablo aparece trasladándolo personalmente al Templo de Jerusalem (Mt 4, 5).

¿Cómo lo transportó? ¿Alzándolo? ¿Volando? Esto exigiría aceptar que el diablo realizó un portento impresionante. ¿De dónde sacó poder para obrar milagros, cuando la tradición bíblica sostiene que sólo Yahvé puede hacerlos? (Sal 72, 18; 86, 10; 136, 4). En la tercera tentación se lo presenta al diablo llevándolo esta vez a un monte alto, donde le muestra todos los reinos y países del mundo (Mt 4, 8). ¿Existe en la tierra esta extraordinaria montaña, desde donde se pueda contemplar semejante espectáculo? ¿Y cómo pudo Jesús permanecer cuarenta días en el desierto sin comer y sobre todo sin beber? La deshidratación no perdona a nadie. A menos que Jesús haya hecho un milagro para no sufrirla, pero entonces ¿qué sentido tenía su ayuno? Hubiera sido una mera burla. Finalmente, ¿cómo se enteraron los discípulos de este duelo en el desierto? ¿Andaba Jesús contando estas intimidades personales? Todo esto invita a suponer que, si bien Jesús tuvo tentaciones durante su vida, la forma como están aquí contadas no es histórica. Se trata más bien de una creación literaria de los evangelistas con el fin de dejar una enseñanza religiosa, una idea válida para la vida de los creyentes, que tropiezan con sus tentaciones en el desierto de la vida. En primer lugar, Jesús tuvo tentaciones no un solo día sino todos los días de su vida. Él mismo les dijo una vez a sus apóstoles: "Ustedes me han acompañado a lo largo de todas mis tentaciones, por eso les daré un Reino como mi Padre me dio a mí" (Lc 22, 28-29).

¿En qué tentaciones lo acompañaron sus apóstoles? No ciertamente en las del desierto, donde aparece solo, sino a lo largo de su vida pública. En efecto, por los Evangelios sabemos que quisieron tentar a Jesús muchas veces. Como cuando "se le acercaron los fariseos y saduceos para tentarlo y le pidieron una señal en el cielo" (Mt 16, 1). O la vez que le preguntaron "para tentarlo: ¿puede uno por cualquier motivo divorciarse de su mujer?" (Mt 19, 3). O cuando él contestó a los que le interrogaban si había que pagar o no los impuestos: "¡Hipócritas! ¿Por qué me tientan?" (Mt 22, 18). O el día en que le trajeron una mujer sorprendida en adulterio "para tentarlo" (Jn 8, 6). La vida de Jesús, como se ve, estuvo atiborrada de tentaciones, pero los autores bíblicos quisieron resumirlas sólo en 3, porque éste es un número simbólico que aparece muchas veces en la Biblia con el sentido de "totalidad". Tal simbolismo quizá le venga por el hecho de que 3 son las dimensiones del tiempo: pasado, presente y futuro. Por lo tanto decir 3 es de algún modo decir "siempre" o "todo". Por ejemplo, los 3 hijos de Noé (Gn 6, 10) representan a la totalidad de sus descendientes. Y las 3 veces que Pedro negó a Jesús (Mt 26, 34) simbolizan la totalidad de las veces que le fue infiel. Las 3 tentaciones del Señor reflejan, entonces, todas las veces que él estuvo expuesto a ellas durante su vida.

¿Por qué eligieron los evangelistas esas 3 tentaciones? ¡Ahí está la clave y el secreto de todo el relato! Las eligieron para trazar un paralelo con lo sucedido con el pueblo de Israel luego de la salida de Egipto. Según el Antiguo Testamento, después de atravesar prodigiosamente el Mar Rojo (Éx 14, 15-31), los israelitas entraron en el desierto (Éx 15, 22), conducidos por el Espíritu de Yahvé (Is 63, 13-14). Allí permanecieron 40 años (Núm 31, 13) y sufrieron principalmente 3 tentaciones. Teniendo en cuenta estos detalles, los autores bíblicos presentan a Jesús como el nuevo pueblo de Israel, que vino a reemplazar al antiguo. Por eso todos los detalles vuelven a repetirse: Jesús después de atravesar con prodigios las aguas del Jordán al bautizarse (Mt 3, 13-17), entra en el desierto 40 días (4, 1), conducido por el Espíritu de Yahvé, donde tuvo 3 tentaciones (Mt 4, 1-11; Lc 4, 1-13). ¿Y por qué Jesús viene a reemplazar al antiguo Israel? Porque éste había fracasado. Cada vez que había tenido tentaciones en el desierto, había salido derrotado. En cambio Jesús sale victorioso de esas mismas tentaciones. Por eso ahora él forma el nuevo pueblo, la nueva raza de hombres, y puede realizar el programa liberador encomendado por Dios al antiguo Israel, el cual no había podido llevarlo a la práctica por su infidelidad. Así, según los evangelistas, la primera tentación de Jesús tiene por escenario el desierto. Allí los escritores lo imaginan que, tras 40 días sin comer, siente hambre y el tentador lo incita a dejar su plan de ayuno y convertir las piedras en pan.

Ahora bien, el pueblo de Israel tuvo la misma experiencia. Después de salir de la esclavitud de Egipto y entrar a la libertad del desierto, por 40 años experimentó un hambre parecida. Ante la escasez de alimento, el pueblo sí cayó en la tentación. Se reveló contra Moisés, anheló poderes especiales para hacer aparecer alimento, y hasta llegó a añorar tener poder para volver a la esclavitud de Egipto, en donde comía bien. (Éx 16). Muchos años después, Moisés le echaría en cara esta debilidad, diciéndole que deberían haber pensado que no sólo de pan vive el hombre, sino también de todo lo que sale de la boca de Yahvé (Deut 8, 3). Pero cuando le sobrevino esa misma tentación a Jesús, se negó a usar sus poderes especiales en beneficio de sí mismo, y recordando aquellas palabras de Moisés se las presentó al diablo y lo derrotó.

Extractado de la Revista Vida Pastoral
Editorial San Pablo - Argentina
Biblista y Teólogo
Ariel Álvarez Valdés

LOS ORÍGENES VUDÚ DEL BLUES

El vudú tiene su origen en las religiones animistas de África del oeste, que llegan a América con la ola de esclavos que se instalan en Estados Unidos a partir de 1809, en particular en el MISSISSIPPI DELTA, donde se origina el blues a partir de los años 1920-30. El origen del HOODOO o VUDÚ de NUEVA ORLEANS es una forma de magia utilizada por la población afroamericana del sur de los EE.UU. Esta magia, también conocida como conjure, incluye la tradición de la práctica de magia que se desarrolló a partir del sincretismo de un número de diferentes culturas y tradiciones mágicas traídas desde África. Entre ellos, llega MARIE LAVEAU a BATON ROUGE, NUEVA ORLEANS, en 1820. La suma sacerdotisa se presentaba a todas las ceremonias con una serpiente pitón llamada Zombi, como lo hizo BRITNEY SPEARS en los MTV MUSIC AWARDS 2001, probando que la tradición vudú en la música sigue intacta, aunque no siempre nos demos cuenta de ello.

Las religiones africanas tienen como ejes centrales la música de tambor y bailar para entrar en trance y ser poseído o “incorporado” por un espíritu. La cantante y escritora DEBRA DEVI habla de esto en su libro THE LANGUAGE OF BLUES, y explica que este fenómeno se convirtió en el SOUL y GOSPEL en las iglesias bautistas afro americanas, donde la “posesión” por el Espíritu Santo, en particular a través de la música, es una práctica común. Incluso sugiere que la expresión en inglés “RIGHT ON” viene de la jerga afroamericana y significa en realidad “RIDE ON (JESUS)”, es decir, es una exhortación para que el Espíritu Santo siga poseyendo a una persona. La posesión se volvió un estándar en la música rock, donde figuras como JIM MORRISSON, JOHNNY ROTTEN, JERRY LEE LEWIS y JANIS JOPLIN se dejaban “poseer” por el espíritu de la música en el escenario.

Existe una leyenda recurrente sobre un hombre que, como Fausto, hace un trato con el Diablo a cambio de conocimiento. En esta leyenda en particular, el trato sucede en un cruce de caminos en el cual un hombre intercambia su alma por talento musical, y nadie es mejor exponente de esta leyenda que el mismísimo ROBERT JOHNSON, nacido “probablemente” en HAZLEHURST, MISSISSIPPI, el 11 de mayo de 1911, legendario blusero pionero del MISSISSIPPI DELTA que, se dice, vendió su alma al Diablo en un cruce de caminos y obtuvo su talento prodigioso para el blues u obtuvo, según algunos “EL BLUES MISMO”.

Su memoria eidética, que le permitía tocar, al igual que Mozart, cualquier canción tras haberla escuchado sólo una vez, su inteligencia e innovación musical son legendarias, y el pacto con el Diablo es la explicación más cuerda que se les ha podida dar hasta ahora. En la canción “CROSSROAD BLUES”, habla de un cruce de caminos que muchos consideran como el lugar señalado para el pacto, y la letra de otro de sus éxitos: “ME AND THE DEVIL BLUES” dice:

“EARLY THIS MORNING, OOH WHEN YOU KNOCKED UPON MY DOOR, AND I SAID HELLO SATAN I BELIEVE IT'S TIME TO GO”.

“TEMPRANO EN LA MAÑANA, CUANDO GOLPEAS A MI PUERTA, DIGO HOLA SATÁN, CREO QUE ES TIEMPO DE PARTIR”.

Sorprendía al público con su música y su guitarra que sonaba como si fueran dos, su voz que podía cambiar de formas, sus ojos fijos que miraban como poseídos, era incapaz de quedarse en un solo lugar. La letra de las canciones trataba sobre desesperación religiosa y demonios interiores, y dos de sus mayores éxitos hacían referencia a su supuesto pacto. Una anécdota es que ROBERT JOHNSON hizo las grabaciones con su guitarra Gibson medio destruida y de la que no se separaba jamás, y de cara a la pared. Los directivos del estudio corrieron el rumor que era para que no le vieran los ojos poseídos al cantar, aunque algunos músicos lo atribuyen a que la acústica así era mejor.

Canciones como “STONES IN MY PASSWAY” describen el mundo del vudú con detalle, todas escritas e interpretadas por ROBERT JOHNSON. Su vida fue tumultuosa: antes de empezar a tocar la guitarra se casó con una jovencita, que murió dando a luz con solo 16 años. Se cuenta que ROBERT JOHNSON no era muy bueno con la música y después de la muerte de su esposa decide irse a recorrer el Delta del Mississippi para tocar en tabernas y burdeles, época durante la cual vivió una vida de disolución, bebiendo y apostando, y sostuvo una relación con una mujer mayor que él, CALETTA “CALLIE” CRAFT, con la que se casó en secreto en 1931. Al regresar a su hogar en ROBINSONVILLE, no solo parecía haber adquirido un talento incomparable para la guitarra, sino un carisma irresistible también. Se rumora que el pacto con el Diablo sucedió durante esa ausencia para recorrer el Delta del Mississippi.

Se cuenta que el pacto sucedió en la esquina de Highway 1 y Highway 8, en ROSEDALE, MISSISSIPPI, como lo dice la canción, a pesar de que la leyenda decía que el cruce original era el de Highway 61 y la Highway 49 en CLARKSDALE, que hoy en día se ha convertido en un lugar de peregrinaje donde la gente rinde culto a este evento místico y musical. Algunos sugieren que tiene más sentido que haya sido en ROSEDALE, por su proximidad al río, ya que según el folclor HOODOO el Diablo necesita estar cerca de un río para aparecerse. Según otras historias del folclor local, JOHNSON viajaba hacia Helena y pasaba por BEULAH y se le apareció el Diablo con un perro negro, quien le vendió el blues por el precio de su alma.

ROBERT JHONSON, nunca dijo haber hecho un pacto con el Diablo. La historia es de su mentor, IKE ZIMMERMAN, y de su amigo SON HOUSE. Sin embargo, antes incluso de ROBERT JHONSON, ya se hablaba de la leyenda de intercambiar el alma con el Diablo a cambio de talento en el blues. El REVERENDO LEDELL JOHNSON contaba de su hermano TOMMY JOHNSON, que se había ido de la casa un día y había regresado siendo un prodigio del blues, en una oportunidad dijo:

“Si quieres aprender a tocar la guitarra, o cualquier instrumento, vas a un cruce de caminos. Llegas un poco antes de las 12 de la noche, para estar seguro de que estarás a tiempo. Tomas tu guitarra y te quedas ahí tocando una canción, tú solo. Ahí se te va a aparecer un hombre negro y alto, va a tomar tu guitarra y la va a afinar. Luego va a tocar una canción, y te la va a regresar. Y así fue como yo aprendí a tocar todo lo que yo quisiera”

El REVERENDO GARY FOX cuenta otras versiones de este mito, en las que hay que llevar consigo tierra de cementerio y el Diablo se puede presentar en muchas formas, como un perro, un caballo o una gallina negra, pero después de pasar enfrente de la persona que quiere aprender a tocar, si esa persona no sale corriendo, después podrá tocar cualquier canción, pues le habrá vendido su alma al Diablo.

La carrera de ROBERT JHONSON despegó, muchos discípulos se acercaron a él y los otros músicos lo veían con una mezcla de envidia y admiración. Fue parte del movimiento fundador del DELTA BLUES junto con CHARLEY PATTON, SKIP JAMES y SON HOUSE. Grabó muy poco y las pocas grabaciones que hizo fueron hechas a una velocidad inusual en la pista, lo que las hace sonar a un tono diferente que el original. Esta cualidad y el hecho de que la voz ya no puede ser escuchada en su tono original, son consideradas parte del mito sobrenatural que rodea al prodigio ROBERT JHONSON.

Se rumora que otro notorio blusero, CHESTER ARTHUR BURNETT conocido como HOWLIN' WOLF (LOBO AULLADOR) fue un músico afroamericano, cantante de blues, guitarrista y armonista. WOLF, se había ganado el apodo por su costumbre de tocar la guitarra y aullar solo en los cementerios, bajo la luna, aunque él mismo explicaba que esto no tenía nada que ver con vudú o el Diablo, solo que los cementerios eran simple y sencillamente el lugar más callado y tranquilo para poder tocar y practicar el “SHOUTING BLUES”, que podría fácilmente haber sido confundido con los aullidos de un LOBO AULLADOR.

Otros músicos que utilizaron simbología y temáticas vudú en sus canciones fueron, por ejemplo, JOHN LEE HOOKER en “CRAWLING KING SNAKE”, que se refiere a la deidad vudú en forma de serpiente llamada DAMBALLA, que representa al creador primordial del mundo. También SCREAMIN’ JAY HAWKINS, que escribe “I PUT A SPELL ON YOU”, más tarde popularizada por CREEDENCE, que contiene la obvia temática vudú del embrujo. En su versión original, HAWKINS la canta gritando, influenciando a ALICE COOPER y MARYLIN MANSON. Él y JOE TURNER ponen de moda el “SHOUTING BLUES”, que retoman MUDDY WATERS (“GOT MY MOJO WORKING”) y T-BONE WALKER, y que más tarde influencia a HENDRIX y a los ROLLING STONES.

Hendrix incluso se refería a sí mismo como un “VOODOO CHILD”, y se dice que durante una época de su vida estuvo obsesionado con ir a ver a una bruja del Delta para que le quitara una brujería. Por su parte, también se rumora que ROBERT PLANT guarda un frasco de tierra proveniente del cruce de caminos donde se dice que JOHNSON pacto con el Diablo. ROBERT JHONSON murió en circunstancias misteriosas en 1938 a la edad de 27 años, al igual que otros integrantes del grupo de los músicos “malditos” como JANIS JOPLIN, JIM MORRISON, JIMMY HENDRIX Y KURT DONALD COBAIN. JHONSON, Estaba tocando en el THREE FORKS JUKE en GREENWOOD, MISSISSIPPI, le ofrecieron un trago y hubo una pelea: él tumbó la botella y declaró que “nunca bebía de una botella abierta, porque no sabía lo que le habían puesto”. Le ofrecieron otra botella y esta vez la aceptó. Esa noche no pudo cantar, se enfermó y estuvo varios días vomitando y delirante. Murió poco después, a pesar de recibir todos los cuidados posibles. Hubo muchas conjeturas de que había sido envenenado o víctima de brujería.

Se dijo también que el Diablo había simplemente regresado a cobrar lo que le era debido. Sin embargo, su amplio repertorio sobrevivió el paso del tiempo, y ha sido retomado por músicos de talla mundial como LED ZEPPELIN (“TRAVELING RIVERSIDE BLUES”), THE ROLLING STONES (“LOVE IN VAIN”), CREAM (“CROSSROADS”) y los THE WHITE STRIPES (“STOP BREAKING DOWN”). La célebre canción “SWEET HOME CHICAGO”, que han tocado tanto ERIC CLAPTON como B. B. KING y los BLUES BROTHERS, también fue compuesta por ROBERT JHONSON, y es quizás su obra más conocida.

Muchos otros músicos legendarios sufrieron un destino similar al de ROBERT JHONSON. ¿Sería posible que el Diablo rondara alrededor de ellos también? El también prodigioso músico y cantautor DANIEL JOHNSTON (no confundir con ROBERT ni con TOMMY JOHNSON, pues todos son de familias diferentes) ha pasado, por su lado, la mayor parte de su vida en una lucha feroz con Dios y el Diablo. DANIEL JOHNSTON nunca conoció la fama ni firmó con disqueras por considerarlas “diabólicas” y tuvo mala suerte con las mujeres, aunque ellas inspiraron toda su música. Eventualmente fue diagnosticado con un trastorno bipolar y sufrió terribles delirios de persecución en las calles de Nueva York, intentando evitar entrar en liga con el Diablo. Pasó gran parte de su vida en hospitales siquiátricos, y hoy en día es prácticamente desconocido. DANIEL JOHNSTON es, quizás, un ejemplo de lo que puede suceder cuando un músico virtuoso se rehúsa, a pesar de toda insistencia, a realizar un pacto con el Diablo.